India - Noviembre 2008 -

...ya en casa, después de este increíble viaje. Tres intensas semanas, casi sin tiempo para tomarnos un respiro.

La diferencia entre las regiones de India es abismal, se podría hablar de varios países perfectamente distinguibles unos de otros: diferentes culturas, diferentes dialectos, y el país es tan grande que serían necesarios unos cuantos meses para recorrerlo en condiciones. De hecho, en estas tres semanas sólo hemos tenido tiempo para hacer el 'típico' tour por el Rajastán, un par de ciudades increíbles en
Madhya Pradesh, Orchha y Khajuraho, y, en Uttar Pradesh, Agra y Varanasi (Benarés).

Después de este viaje nos ha llevado un tiempo asimilar todo lo que hemos encontrado y, nuestro corazón nos dice que nos hará falta volver a India.

Quién sabe si algún día regresaremos para visitar todas las cosas que nos quedan pendientes... Calcuta, Madrás, Cachemira y el Himalaya, Goa, Mumbai o Bodh Gaya. De momento tendremos que conformarnos con el trocito de India que nos hemos traído y os enseñamos a continuación...


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...trocito que no va a ser gran cosa ya que después de un montón de vueltas, de poner los recuerdos patas arriba, de darles mil vueltas y pensar durante semanas (ya han pasado unos cuantos meses desde que volvimos) en cómo contar este viaje a alguien que nunca haya estado en India hemos llegado a la conclusión de que iba a ser muy difícil hacer llegar lo que hemos sentido, así que hemos creído que lo mejor sería dejar aquí alguna de las fotos más significativas del viaje.

Esperamos que os gusten...


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· Jama Masjid, Nueva Delhi, una de las mayores mezquitas en India:


"Two hundred rupees man"
Ya habíamos leído en algunos foros que mucha gente en India quiere cobrar por dejarse hacer una foto. Este encantador "encantador de serpientes" se ofreció voluntariamente a que le hiciéramos unas fotos y cuando acabamos nos pidió 200 rupias!!! Por ese precio aquí te revelan las fotos y te las traen en papel así que tuvo que rebajar sus pretensiones y conformarse con un poco menos de lo que pedía...



· Karni Mata, el templo de las ratas. En todos los templos hay que descalzarse para entrar así que ya podéis imaginar dónde fueron a parar los calcetines cuando salimos de aquí...




· Laxmi Niwas Palace, en Bikaner



· En Khuri, en el desierto

· Los colores de los saris de las mujeres son preciosos. Una pena que siempre se las vea trabajando, acarreando cosas pesadas sobre la cabeza. En India es la mujer la que hace principalmente el trabajo físico mientras que los hombres regentan los negocios.




· Unos niños jugaban con una puerta en Jaisalmer y nos llamó la atención


El hotel donde nos alojamos en Jaisalmer, dentro de la ciudadela fortificada, tenía unas vistas increíbles. Luego nos enteramos de que están intentando limitar el número de hoteles y turistas dentro de la fortificación porque la presión de las tuberías, por el incremento de turistas, está empezando a minar el subsuelo. Si lo hubiéramos sabido habríamos buscado un hotel fuera

...estas esculturas son preciosas...

Otro "santón" puesto para las fotos de los turistas




· Jodhpur, la ciudad azul



En India es más que normal encontrar cosas como esta: un elefante moviéndose entre el tráfico y la gente, en un mercado, con total naturalidad



· Templo jainista de Adinath, en Ranakpur, con sus 1444 columnas. Uno de los sitios que más nos gustó...








Esto lo colgaban en las puertas de las tiendas, etc, creo que para atraer la buena suerte al negocio...



· Ya en Udaipur, la ciudad donde proyectan la película Octopussi -que se rodó aquí-, en varios establecimientos, todos los días del año. Aquí estamos cenando, al estilo moro, en la terraza de nuestro hotel





· Pushkar, donde llegamos atraídos por la feria del camello que se celebra en noviembre. En pocos sitios hemos visto tanto colorido como a orillas de su lago. Este es uno de los lugares sagrados y de peregrinaje para los hindús; se cree que los dioses dejaron libre un cisne con una flor de loto en el pico. Allí donde el cisne dejara caer la flor, Brahma haría un gran ritual de sacrificio. La flor de loto cayó en el lago de Pushkar. A sus orillas, en los ghats, podemos encontrar miles de peregrinos haciendo sus rituales de purificación.



Las familias se acercan a Pushkar a comerciar o a comprar en la feria y las calles se llenan del colorido de los saris. Realmente merece la pena visitar esta ciudad durante la feria del camello





· Jaipur, que no nos gustó demasiado por lo grande, ruidosa y llena de tráfico. Algunos de los atractivos son el fuerte Amber



el palacio real

...y el palacio de los vientos



· Camino de Agra pasamos por la Jama Masjid de Fatehpur Sikri, que no tiene mucho que envidiar a la de Delhi



· El Taj Mahal, en Agra. Habíamos visto tantas fotos de este monumento que pensábamos que la visita nos iba a decepcionar pero una vez allí comprendimos el por qué de su fama. Puedes pasar un montón de horas mirándolo sin cansarte...





· Orccha, camino de Khajuraho. Uno de los sitios más tranquilos que encontramos en nuestro viaje. Perfecto para pasar varios días y alejarnos un poco del excesivo bullicio de las grandes ciudades indias.





· Khajuraho y sus famosos templos del Kama Sutra. ¡Anda, que no sabían nada estos indios!






...de vuelta en Orccha, antes de coger el tren para Benarés.

Una lavandería típica, sí, en la calle. Aquí planchan la ropa después de lavarla en el río.




· Y por fin, Benarés, Varanasi, nuestro destino más esperado por ser la ciudad sagrada más importante de India donde, según dicen, muchos hindúes van a pasar sus últimos días para, una vez muertos, ser incinerados y lanzados al río sagrado, el Ganges. Es necesario pasearse por los ghats a las orillas del Ganges para poder sentir la esencia de Benarés.

"Puja", ceremonia de ofrendas al río sagrado

Es recomendable contratar un paseo en bote, al amanecer, para ver los rituales de purificación que se realizan en la orilla del río y acercarse desde el agua a los crematorios




Aunque lo más impresionante de esta ciudad son los crematorios al aire libre (está prohibido fotografiarlos por respeto a los muertos y sus familias) donde en medio de un aire medieval los cuerpos son quemados y posteriormente los restos arrojados al río. Las familias más pobres carecen de recursos para comprar leña suficiente para quemar convenientemente al difunto por lo que no es extraño ver partes del cuerpo a medio quemar siendo arrojadas al río sagrado.
Una de las cosas que más nos impresionó fue ver a un muchacho buceando en el sitio donde se arrojaban los restos de los cuerpos quemados buscando alguna joya o cosa de valor que pudiesen tener los difuntos y que se hubiera salvado del fuego.

Hay cinco tipos de muertos que no son incinerados y se arrojan directamente al agua: los brahmanes, los muertos por picadura de cobra, los niños, las embarazadas y los muertos por lepra... imaginad como puede estar el Ganges después de todo esto... pues ellos se bañan ahí e incluso vimos a un niño bajar corriendo y beber agua directamente del río!!! Nosotros bebiendo agua embotellada todo el día y aún así nos pillamos una buena diarrea en esta ciudad, para rematar el viaje.












· Mención especial merece la carretera, la forma de conducir en India y los camiones con todos sus adornos y sus pintadas de "Blow horn" (lo del claxón es una verdadera locura, todo el día pitando)













· Los interruptores... hay que verlo pero os aseguro que, en muchos sitios, si en una habitación hay, por ejemplo, 8 bombillas, en la pared habrá un juego de interruptores con 12 botones, uno para cada bombilla, uno para cada enchufe y uno para cada ventilador (que hay en todos los sitios)





· El tema de la publicidad es de locos...



· Curioso extintor


· Una "tienda" de peines, en Jaipur



· Haciendo dibujos tienen maña. Te los encuentras por todas las paredes












Harían falta meses de viaje para llegar a conocer un poco de India pero, de momento, nosotros nos hemos traído los colores de los saris del Rajastán, las sonrisas de los niños que, a pesar de ser tan pobres no dejan de reír (siempre nos decimos que algo debe fallar aquí, en casa, cuando los niños a pesar de tenerlo "todo" no parecen ser tan felices como en otros sitios donde no tienen nada), los sabores de la comida masala, el caos del tráfico en las ciudades y la manera suicida de conducir por las carreteras, el "rupee!?, rupee!?", el "school pen!?" y el "photo!?, photo!?" de los críos, para tratar de sacar algo de los turistas, los trenes Sleeper Class, el "ven a mi casa que tenemos un taller de artesanía", los rickshaw, los bolsillos llenos de calderilla para las propinas, las vacas paseando hasta por los andenes de las estaciones o por el medio de la autopista, el gesto de asentir con la cabeza, los perros pasando los lunes al sol...

En fin, ha merecido la pena.
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