Islandia - Septiembre 2009 -

...como siempre, nos ha podido la pereza a la hora de colgar las fotos del "último" viaje y aquí estamos, a finales de año, publicando esta entrada (con la fecha del viaje, claro).

Bueno, esperemos que haya merecido la pena y podáis disfrutar de los paisajes de este país desconocido. Desconocido porque cuando, antes de ir, uno piensa en Islandia, se pregunta "¿Reykjavik?, ¿y eso dónde está?. Pero, ¿¡a quién coño se le ocurriría ir a ese sitio?!" y sin embargo, a pesar de su aspecto árido y helado, sorprendentemente, tiene una de las naturalezas más desbordantes que se puedan imaginar.

Cada vez hay más gente que se anima a visitar esta isla que está casi dentro del círculo polar ártico pero todavía hay muy pocos turistas al año si lo comparamos con otros países europeos.

El interés de este país reside en su naturaleza y para poder disfrutar plenamente de la mayor parte de los sitios es necesario coger las botas de montaña y la mochila y pensar en horas y horas de caminata además de que para llegar a casi todos los sitios hay que recorrer pistas de tierra, caminos de lava y vadear ríos por lo que el uso del todoterreno 4x4 es imprescindible -las carreteras asfaltadas son escasas en Islandia- por lo que aún no hay un turismo masivo y el perfil de quien se anima a visitar Islandia es el de una persona concienciada con el respeto por la naturaleza. Esto hace que todo esté limpio y libre de la basura que los turistas, tan desafortunadamente, vamos dejando por donde pasamos y en bastante lugares uno tiene la sensación de ser "la primera persona" que ha puesto el pie allí.

Como siempre andamos a destiempo, volvimos a tener la suerte de ir fuera de temporada y en casi ningún sitio había demasiada gente, lo que acrecentó la sensación de haber estado en un sitio "virgen". Si no fuera por el frío, diríamos que Islandia es el paraíso.

Bueno, aquí os dejamos un trocito de la tierra del fuego y el hielo que esperamos que os guste.



· Strokkur, géiser que puede alcanzar los 20 metros, situado en Geysir, lugar que ha dado el nombre común de Géiser a todas las fuentes termales





· Gullfoss, una de las cataratas más grandes de Islandia (como veréis más adelante Islandia está plagada de cataratas, el agua fluye por todos los sitios). Está a pocos kilómetros de Geysir y se encuentra en una zona cercana a Reykjavik. Desde allí se puede hacer una excursión de ida y vuelta en el día. Nosotros pasamos la noche acampados en la zona de Geysir y tuvimos la suerte de poder disfrutar de nuestra primera aurora boreal. Pena que nuestra cámara no es muy buena y no pudimos sacar unas fotos razonables de este increíble fenómeno



· Camino hacia el norte, hacia Hveravellir, por la carretera 35. Sí, esto es una carretera y la mayoría son así, pistas de tierra (la red de carreteras cuenta con unos 13.000 km. de vías, de los cuales más de 8.000 están sin pavimentar). El primer día de camino de tierra... pinchazo.



· Húsavík, uno de los mejores sitios para los avistamientos de ballenas. Tuvimos bastante suerte y vimos varias ballenas pero con el meneíto del barco no fuimos capaces de hacer ni una foto en condiciones... por eso y porque estábamos entretenidos vomitando el desayuno por la borda (grumetillos de tres al cuarto...)


· ¡mirad el tamaño de esa mandíbula!



· Hafragilsfoss, como el cañón del colorado pero en verde. Una de las cataratas que más nos gustó. (Sí, decididamente alguien tiene que cambiar de chubasquero).





· Dettifoss, al lado de Hafragilsfoss. Según dicen la catarata con más potencia de Europa; no me extraña nada, sólo hay que ver el aspecto que tiene





· Godafoss, o cascada de los dioses. Cuenta la leyenda que Þorgeirr, uno de los Señores que gobernaban esta tierra, se convirtió al cristianismo y a su regreso a casa lanzó las estatuas de sus dioses nórdicos en esta cascada. El color azul de las aguas del deshielo de los glaciares es precioso




· Hverir, cerca de Mývatn, es una de las zonas con mayor actividad volcánica visible. Aquí unas sulfataras calentitas... y apestosas a azufre!





· Un bañito reconfortante en los baños naturales de Mývatn

...y uno de nuestros increíbles lugares de acampada, al lado del lago Mývatn



· Camino de Askja nos encontramos con Drekagil, una grieta de varios cientos de metros al final de la cual se encontraba esta "pequeña" cascada



... el lago Öskjuvatn, dentro del cráter de Askja (que tiene 7 km. de diámetro). Impresionante



· Una de las típicas señales indicadoras de las carreteras de Islandia. Ésta, en concreto, es a la que no hicimos caso y donde nos desviamos por un camino de cabras en el que, tras varias horas de estar perdidos (menos mal que aún no sabíamos que estábamos perdidos), nos quedamos atrapados con el todoterreno en un fangal. Tuvimos suerte de que justo antes de anochecer, cuando ya nos habíamos dado cuenta de que no teníamos cobertura en los móviles, apareciesen unos paisanos con un mega 4x4 y nos rescatasen del lodazal. En otra ocasión contaremos la historia...



· Las ovejas islandesas van siempre de tres en tres (verídico) y campan a sus anchas por cualquier parte de la isla. La gente de allí dice que el cordero islandés está muy rico. Tenían que probar éstos el lechazo churro castellano :)



· Uno de tantos valles glaciares que acaban desembocando en el mar en un fiordo. Los fiordos de Noruega son más conocidos, imagino que por su longitud y profundidad, pero la costa de Islandia es una sucesión de fiordos, recuerdo del pasado en el que la isla estaba completamente cubierta por el hielo.



· Playa, al lado del lago Jökulsárlón, donde los icebergs que se desprenden del glaciar van a dar al mar, que los empuja nuevamente hacia tierra, donde se desmenuzan


· En el lago glaciar Jökulsárlón, los icebergs se desprenden del glaciar y permanecen flotando -varios años, por término medio- hasta que acaban saliendo al mar (foto de arriba). Es un lugar mágico, uno de los más bonitos de Islandia, pero es una pena pensar que este lago sea con toda probabilidad fruto del calentamiento global provocado por el hombre ya que hace tan sólo 70 años no existía. La lengua del glaciar se ha retraído varios kilómetros desde entonces.








· Svínafellsjökull, en el parque nacional de Skaftafell, lengua del glaciar Vatnajökull que, dicen, es la tercera masa de hielo del mundo. Es impresionante, desde la carretera puedes ver hielo durante cientos de kilómetros. No resistimos la tentación e hicimos una excursión sobre el glaciar; después de haber visto los glaciares de Noruega, era algo que no podíamos dejar pasar. ¡Qué frío!

Otro de los privilegiados lugares donde pudimos acampar, en Skaftafell, entre dos lenguas del glaciar Vatnajökull



· Cascada Svartifoss, con sus paredes de columnas basálticas



· Reynisdrangur, formación rocosa en el mar en la localidad de Vík que, según la leyenda, son los cuerpos de tres trolls gigantescos a los que sorprendió el amanecer y quedaron petrificados por los primeros rayos de sol




· Skógafoss, impresionante cascada de 60 m. Sacamos ticket con arcoiris :)



· Vistas desde Thórsmörk. Buen sitio para hacer trekkings



· Gljúfurárfoss, una pequeña cascada "oculta" a pocos metros de la famosa catarata Seljalandsfoss. Para visitarla hay que descalzarse y pasar a través de la grieta. El agua estaba helada y era septiembre!!!



· Acantilados en Snaefellsnes



· Catarata de Hraunfossar. Fijaos de donde sale el agua... sí, de enmedio de la pared, entre dos placas de roca volcánica.



· Los caballos islandeses son igual de golosos que los de aquí



· Cañón de Glymur, la cascada más alta de Islandia con una caída de 200 m.




· Y finalmente, un bañito en la Laguna Azul, piscina geotermal, antes de iniciar el viaje de regreso, para relajar el cuerpo y olvidarse del frío que hemos pasado. Este sitio está hecho para los turistas y aunque no está nada mal -a pesar de que es bastante caro- es mejor buscar algún otro sitio para probar alguna de las numerosas piscinas termales naturales, hot pots (hay un montón de ellas por todo el país debido a la gran actividad volcánica)



... pena que por haber llegado fuera de temporada nos hemos perdido los puffins que tantas ganas teníamos de ver y que ya habían emigrado a pasar el invierno a tierras más cálidas. Habrá que pensar en regresar para verlos.

Mayo de 2015: ...¡¡¡volvimos!!!

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