Alpes I - Primavera/Verano 2014 -


Esperábamos haber tenido una primera temporada alpina bastante intensa, sin embargo, una primavera y un verano especialmente lluviosos nos han tenido encerrados en casa. De momento nos hemos tenido que conformar con un par de salidas de ida y vuelta en el día y un par de escapadillas de bicicleta, para quitarnos el mono de montaña. Esperamos que el otoño sea un poco más benevolente y nos permita recuperar el tiempo "perdido".

Paseo por el Grand Som, en el macizo de la Chartreuse...













... y el circo de Saint-Même, cuyo principal atractivo es esta magnífica cascada






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Tras haber "hollado", entre otros, el Tourmalet y el Mont Ventoux, teniéndolo tan cerca de casa, no nos quedaba más remedio que intentar el ascenso al popular Alpe d'Huez.









Los carteles instalados en cada una de las 21 curvas de herradura, donde se anuncia en orden cronológico el nombre de uno de los ganadores en la cima del Alpe d'Huez, hacen que uno se sienta en todo momento como si estuviera disputando una etapa del Tour de Francia.



Coronamos el Alpe d'Huez y, como parece que nos hemos quedado con ganas de más, seguimos ascendiendo por la ladera hasta que la nieve, que aún es abundante en las cimas, nos impide continuar.



¡Campeones de etapa!




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Seguimos tachando puertos de la lista de ascensiones "míticas" del Tour de Francia. Hoy nos hemos decidido por el Col du Galibier, que hasta la fecha ha sido el más duro por lo largo del ascenso.

Saliendo desde Saint-Michel-de-Maurienne, pasamos por el Col du Télégraphe...



...y seguimos ascendiendo con unas vistas increíbles.



¡Ale, que ya casi estamos! Último kilómetro...



...y foto de rigor en la cima, a más de 2500 m. de altitud. Este es uno de los puertos más altos.



Sólo por disfrutar de estos paisajes ya ha merecido la pena el esfuerzo.





No hemos podido resistir la tentación y a mitad de descenso hemos tenido que hacer una parada técnica: Beaufort des alpages. ¡Está de muerte!




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Escapada bicicletera para hacer el "tour" del lago de Annecy pasando por el col de la Forclaz de Montmin. ¡Mirad que día hemos pillado! Hmmm...

El lago está en gran parte bordeado por un carril bici con lo que el lugar es perfecto para una jornada de bicicleta en plan relax





El col ya es otra historia ;) Pensábamos que este puerto iba a ser fácil (nada más que 8 km. de distancia y unos 700 metros de desnivel) pero los tramos de máxima pendiente, de 13%, se hacen durillos





Esfuerzo que bien vale la pena para poder disfrutar de vistas como estas sobre el lago



De vuelta a la orilla del lago, un merecido descanso para acabar el día disfrutando de la tranquilidad del lugar... si nos alejamos un poco de las zonas más turísticas ;)








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Les Contamines, en el macizo del Mont Blanc. Se nota que es una zona con mucho turismo, tanto en verano como en invierno: Las casas cuidadas hasta el último detalle, todo verde y florido.

Con esta casita y estas vistas nada más levantarse... ¡así da gusto amanecer! Esto podría hasta con el peor de los lunes ;)



Paseo hasta el chalet de Truc y de Miages, que forma parte del popular Tour del Mont-Blanc.





Una pena las nubes que se quedaron encaramadas en lo alto y que casi no nos dejaron ver la cima del Mont-Blanc en todo el fin de semana. Bueno, ¡en otra ocasión será!





Un paseo muy agradable lleva hasta Notre-Dame-des-Gorges, al final de valle, conocido lugar de peregrinaje en la comarca



Uno de los glaciares del Mont Blanc




El gran descubrimiento de esta escapada: el Lago verde





El otoño llamando a la puerta...







...y el animal del día: ¡el pájaro carpintero! al que pillamos en pleno "concierto" ;)



Lástima que no se oigan los truenos (impresionantes) que nos acompañaron durante las últimas fotos y que nos obligaron a abandonar este pequeño rincón del paraíso





Valle del Loira / Mont Saint-Michel - Mayo 2014 -


De ruta por el noroeste de Francia, pasando por los Castillos del Loira, hasta el Mont Saint-Michel. Una escapada que teníamos pendiente desde hace bastante tiempo.

La concentración de monumentos en esta región es tal que ha justificado la declaración del Valle del Loira como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Como no tenemos tiempo para visitar todos los castillos, nos hemos decidido a visitar los siguientes (¡anda, que no nos ha costado elegir!):

Chenonceau, precioso castillo sobre el río Cher


Tuvimos la suerte de ver a los señores, que estaban en casa ;)




Chambord, majestuoso, el más grande de los castillos del Loira, que fue construido para servir sólo como pabellón de caza para el rey Francisco I. Uno de los atractivos de este castillo es el hecho de que la escalera interior, de doble hélice, (se cree que) fue diseñada por Leonardo da Vinci quien, de hecho, pasó en la región los últimos años de su vida





Chaumont





Seguimos ruta hacia la costa norte, pasando por Rennes. El tiempo no acompañaba demasiado, nada sorprendente, por otro lado, estando en Bretaña, así que la visita fue corta. Un pequeño paseo para apreciar la arquitectura local, visitar la catedral, una primera toma de contacto con los platos típicos locales y poco más



Llegamos a Cancale, localidad de la costa bretona, situada en la bahía del Mont Saint-Michel y que goza de buena reputación por la calidad de sus ostras











En la región, pudimos visitar los pueblos de Fougères, que cuenta con un castillo y numerosos monumentos, fortificaciones y edificios históricos









(pausa para degustar unas buenas galettes bretonas acompañadas de la sidra local)



y Dinan, que también tiene una arquitectura bastante característica









(otra pequeña pausa para degustar las ostras de la región - ¡si es que no paramos de zampar!)



El Mont Saint-Michel, uno de los monumentos más visitados de Francia. Islote situado en la bahía del Mont Saint-Michel (¡quién lo iba a decir!) y clasificado también como Patrimonio de la Humanidad. Las mareas en la bahía del Mont Saint-Michel tienen una amplitud máxima de unos trece metros. Los días de coeficiente máximo la marea sube y baja a lo largo de unos diez kilómetros a una gran velocidad. Un dicho local dice que "la marea vuelve a la velocidad de un caballo al galope" y, por lo que hemos podido comprobar (tuvimos la suerte de pillar una de las mareas de máximo coeficiente), la expresión hace honor a la realidad.





La abadía, que data del siglo VIII o IX, lugar de peregrinaje cargado de historia







Un último vistazo antes de dejarlo atrás...







Visitamos Saint-Malo, que no nos llamó demasiado la atención a pesar de ser una localidad de renombre



Ya en el camino de vuelta, hacemos una parada en Nantes...









...y Poitiers, donde hicimos una última parada para visitar la preciosa iglesia románica de Notre-Dame la Grande y Futuroscope, parque temático multimedia que... bueno, no aconsejamos demasiado visitar por las largas esperas para acceder a las atracciones, entre otras cosas. En caso de ir, prever una época de baja afluencia y, sobre todo, no probar el "Virus attack", que es un infierno ;)








Ha sido corto... pero intenso!