Italia / Lagos del Norte - Mayo 2017 -


...un viaje preparado un poco a última hora, deprisa y corriendo, que últimamente andamos bastante ocupados. Elección un poco aleatoria entre varias opciones. El hecho de poder venir hasta aquí en coche ha pesado bastante a la hora de elegir porque, entre otras cosas, nos ahorra el estar buscando billetes de avión.

¡Pues la elección no podía haber sido más acertada! Una escapada perfecta para descansar la cabeza, disfrutar de unos paisajes de ensueño y entregarse al "farniente".



Para llegar hasta la región de los lagos del norte de Italia, decidimos atravesar Suiza, que nos sale más a cuenta en distancia y en precio, ya que tenemos pagados los peajes de las autopistas, del último viaje que hicimos por tierras helvéticas.

La primavera está ya bastante avanzada pero unas nevadas tardías nos devuelven a los paisajes invernales al atravesar los Alpes hacia el sur...



...y al mismo tiempo, nos dan un "toque" a los paisajes que se pueden disfrutar desde la orilla de los lagos. Aquí debajo, el primero de los lagos, el lago Mayor, con su exuberante jardín botánico de la isla Madre.





Desde la isla de los Pescadores hay también una bonita panorámica con los Alpes de telón de fondo.





Dejamos atrás el lago Mayor y nos dirigimos hacia la isla de Orta. La etapa no ha sido muy larga pero aprovechamos la tranquilidad de Orta de San Giulio para sentarnos a tomar un vino de la región y descubrir, asombrados, las buenas costumbres locales. ¡Fijaos en el tamaño de esta tapa que nos han puesto con los vinos!



Merece la pena darse un paseo al anochecer para ver la isla de San Giulio desde la orilla del lago. El pueblo desprende serenidad.



Al día siguiente zarpamos, en nuestro yate privado, rumbo a la isla, que se encuentra como a 200 metros de la orilla :D En cada calle de esta pequeña isla podemos observar carteles con frases ingeniosas que instan a los turistas a preservar y disfrutar de la belleza del silencio.





En las inmediaciones del pueblo se encuentra el Sacro Monte de Orta, santuario incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2003, y que consta de veinte capillas, que trazan un itinerario entre una rica vegetación, narrando la vida de San Francisco de Asís con frescos y esculturas de terracota.





Un último vistazo para disfrutar de la isla de San Giulio desde las terrazas del Sacro Monte, y continuamos camino.



Nos salimos un poco de la ruta de los lagos para ir hacia el sur y visitar Milán de pasada. Visita obligada al Duomo...





...por donde ya habíamos pasado hace como 25 años... un cuarto de siglo :o !!!!. Al Duomo, sin embargo, no se le ha notado el paso del tiempo.



La galería de Victor Manuel II, donde se encuentran algunos de los cafés y comercios más conocidos de Milán.



De vuelta por el Duomo, nos encontramos a nuestras amigas. ¡Es que no paran!



Volvemos a la ruta prevista y, de paso, visitamos Bérgamo que cuenta, entre otros monumentos de interés, con la Capilla Colleoni.



Retomamos la ruta de los lagos y nos dirigimos hacia el lago de Garda, el más grande de los lagos del norte de Italia. Comenzamos la visita por Sirmione, bonito pueblo que cuenta con un castillo medieval y las ruinas de una antigua villa romana.





Saló, que fue capital de facto de la República Social Italiana, estado títere de la Alemania nazi durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial.



Torri del Benaco, donde tras un paseo por el colorido puerto...





...nos tomamos otro pequeño respiro :)



Para acabar el día, y completar el tour del lago, un paseo por el pueblo del Lazise, al atardecer.



Habiendo llegado al punto más alejado de nuestro viaje, iniciamos el camino de vuelta pasando por Brescia, que fue un importante enclave regional desde tiempos pre-romanos y que cuenta con numerosos monumentos romanos y medievales. A nosotros nos ha llamado especialmente la atención la catedral vieja, también conocida como "la rotonda" por su curiosa planta circular.





Aquí debajo un detalle del reloj astronómico de la Piazza de la Logia.



Para acabar este viaje, llegamos al lago de Como, el que más ganas teníamos de visitar.



A orillas del lago hay numerosos palacios y villas, y debido a su particular encanto, el lago ha atraído históricamente a numerosos personajes célebres. Aquí debajo Villa Carlotta, que tiene un precioso jardín botánico.





El pueblo de Varenna





El lago visto desde Menaggio





...y tomamos el ferry que nos lleva de vuelta a la otra punta del lago.



Para acabar este viaje, hacemos una visita rápida al pueblo de Como, que da nombre al lago. Aunque se trata de una localidad interesante, donde cabe destacar su catedral, no tiene el encanto de los pueblecitos que hemos visitado a orillas del lago.



Como el viaje va de lagos, no perdemos ocasión de hacer un alto en Lausana, a orillas del lago Lemán, que ya visitamos anteriormente con un poco más de calma.





Seguimos el curso del Ródano, de vuelta a casa...

Suiza - Marzo 2017 -


Esta vez nos lo hemos puesto fácil. Aprovechando unos días que teníamos libres, hemos cogido el coche para hacernos esta escapada y visitar cuatro cosillas de este país en el que ya hemos tenido ocasión de poner el pie en diversas ocasiones.

Comenzamos la visita por Berna, capital de Suiza. La ciudad vieja de Berna está inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1983, gracias a su arquitectura medieval.

Aquí debajo, el Palacio federal de Suiza, sede del gobierno (Consejo Federal) y de la Asamblea Federal de Suiza (Consejo Nacional de Suiza y del Consejo de los Estados).



El monumento más representativo de Berna es el Zytgloggeturm, la torre del reloj, que fue construido en el siglo XIII y que, curiosamente, fue utilizada como prisión para mujeres durante algún tiempo. El vistoso reloj astronómico data del siglo XVI.



La ciudad vieja desde la orilla exterior del río Aar.




Remontamos el río Aar para llegar hasta Interlaken cuyo nombre se debe a su posición geográfica entre los lagos de Thun y Brienz. La ciudad es encuentra a los pies de los Alpes y sirve de base para las numerosas actividades turísticas relacionadas con la alta montaña. La principal atracción de la región es la cumbre del Jungfrau (4.158 m.) accesible por ferrocarril de cremallera, el Jungfraubahn, que circula por el interior de la montaña hasta la estación de Jungfraujoch a 3.454 m., la más alta de Europa.






Para encontrarnos en una región natural, de alta montaña, tenemos la impresión de que el turismo está masificado.

Nosotros hemos optado por una caminata hasta el Faulhorn, que es un poco menos alto que el Jungfrau, desde donde se puede disfrutar de una vista impresionante de las cumbres de los Alpes que, por estas fechas, están bien cargaditas de nieve.



A continuación seguimos camino hacia Lucerna, por donde ya pasamos hace unos cuantos años.

El principal atractivo de Lucerna es, sin lugar a dudas, el Kapellbrücke. Es el puente de madera más antiguo de Europa y el segundo más largo. Fue construido en 1365 y conecta la ciudad antigua con la nueva. El puente era más largo, pero en 1993 sufrió un incendio que lo dañó severamente.




En el techo del puente se pueden observar pinturas alegóricas que muestran parte de la historia de Lucerna.



El Löwendenkmal, escultura que representa un león herido, está labrado sobre una pared de roca en recuerdo de la muerte de unos 700 miembros de la Guardia Suiza en París en 1792, durante la Revolución francesa, cuando defendían el Palacio de las Tullerías del asalto de los revolucionarios.




Acabamos este pequeño tour en Zúrich, motor financiero y centro cultural de Suiza.




Lo cierto es que Zúrich, a pesar de su renombre, y que la ciudad se encuentra entre las ciudades con mayor calidad de vida en el mundo, nos ha dejado un poco indiferentes.





Bueno, ya habíamos advertido de que esto no era más que una escapada ;). De todas formas, seguro que no tardamos en volver por tierras suizas.